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Posts Tagged ‘embarazo’

Denise Fixcat

Escribe cuando llega la inspiración y el tiempo lo permite, diseña de igual forma, traduce cuando le pagan y es trabajadora comunitaria para ayudar como mejor puede. Se graduó de la Universidad del Sur de California con un B.A. en Periodismo Impreso para después colaborar en diversas revistas y trabajar en el periódico semanal La Prensa en San Bernardino. Mantuvo por cinco años el sitio fixcat.net, un portal de música y literatura. Ha colaborado por varios años en Al Borde. Por ahora trabaja de asalariada para pagar las cuentas y vive con su esposo y su linda nena cerca del mar por que ahí la vida es más sabrosa.

No le pidas a una mujer a punto de parir ser racional

Muchos doctores, enfermeras y personas en general ven al embarazo y al parto como algo físico, como una condición medica donde la mente toma parte pero no es tan importante. Para una como mujer es todo eso y mas, es algo espiritual, algo mas allá que no se puede explicar. No toda mujer lo ve igual y no toda mujer lo siente igual y eso es lo maravilloso de este mundo, que para todos hay un rincón donde alojarse y despojar su versión. Hay mujeres que quieren la inyección enseguida y no sentir nada y planear la cesárea de antemano y eso esta bien, para ellas. Pero para quienes creen que es algo mas que un procedimiento médico creo que hace falta respeto.

Aquella mujer que no se le permite expresarse y escuchar su cuerpo durante el parto se le quita parte de la experiencia. Para unas, no es nada espiritual, solo se trata de dolor, y esa es su

versión. No tiene nada de malo, simplemente esa no soy yo. Para mi es sentirme cerca de Dios y el universo y también hay dolor pero no es lo único ni mucho menos lo mas importante.

Incluso entre el dolor y las constantes preguntas del nivel del uno al diez de mi dolor, pude sentir la intensidad del poder de la creación. El día anterior de que se me rompiera el agua, soñé que estaba en un sendero de piedra donde por un lado era bosque y el otro lado era mar. De repente el mar se
amontonó en una ola gigante y se abalanzó contra mí pero me pude sostener de un tronco para no irme del sendero y ser despojada por el tsunami que se venía hacia mi. Iba cargando cosas y todas se fueron con el tsunami pero yo pude seguir por el sendero. Creo que las bolsas que llevaba en el sueño eran las herramientas que se me olvidaron cuando fui al hospital, mi bola de ejercicio (que probablemente la doctora que me tocó al llegar al hospital no me hubiera dejado utilizar de todas maneras… ni siquiera me dejó caminar cuando hubiera sido lo mejor para impulsar las contracciones según por el riesgo de infección, el cual de acuerdo con estudios es un riesgo de 2 a 3 %[i]), mi video de ejercicios de yoga para parto, en fin… pero aún tuve el tronco que para mí fue Dios, mi esposo, mi mamá y mi doula. Cuando se venían las contracciones y cerraba los ojos, podía ver como una pantalla de agua con una ondulación en el centro que hacía temblar la imagen pero no rompía la pantalla. Como cuando Neo toca el espejo en el filme Matrix después de tomar la pastilla roja. Durante el parto se revelan cosas de uno mismo, se exploran caminos escondidos dentro de nuestro inconsciente. Si uno quiere… Si uno cree… Si no pues cada quien decide el camino que quiere tomar. En el momento en que ya no pude contenerme de empujar aunque todavía no dilataba lo suficiente, sabía que si seguía empujando se me iba a hinchar la cervix  y podría causarnos daño a mi y a la bebe, entonces decidí tomar medicamento para evitarlo. Pero solo me drogó, no me quitaron las ganas de empujar y tuve que acceder a la inyección epidural y perdí todo sentimiento de las contracciones y de la pantalla de agua. No es que me guste el dolor sino que, como le explique a mi esposo, es como manejar automático y estándar, el automático es más conveniente pero el estándar es mejor para manejar porque sientes mas al motor, esta uno en mayor control del carro.

Pero sigo aquí y mi nena llegó al mundo sana y salva. No me arrepiento de perder mi pantalla de agua porque cuando le empecé a dar pecho y mi vientre trabajaba por contraerse, regresó. Y tuve un ultimo momento de paz durante el parto o mas bien la cesárea. No se si fue Dios o las oraciones de mi esposo o quien pero en el momento en que la doctora dijo “momento de incisión” me llego una paz sublime que calmó todos mis nervios y los temblores de la parte de mi cuerpo aún capaz de moverse.

Entonces hubo momentos de todo, momentos maravillosos y extraordinarios y momentos de ansiedad y terror pero aún así no fue lo mas doloroso en mi vida. No estoy de acuerdo con decir que el parto es
algo terrible y doloroso. Si hay dolor pero la cuestión es tomarlo como una herramienta para llegar a la meta, hubieron algunas personas que nos ayudaron mucho en el hospital y que ven al parto desde esta
perspectiva pero las personas que continúan viéndolo como un inconveniente que debe tratarse como una enfermedad realmente convierten toda la experiencia en algo traumático. Claro que pueden
haber complicaciones pero no es necesario buscarlas cada momento. Es como desear lo peor cuando se debe desear lo mejor y lo que mas se acerque a los deseos de los padres.

Tener que explicarle a diez enfermeras que no quiero medicamento cuando ya lo escribieron en el pizarrón, tener que lidiar con enfermeras que cambiaban de turno cada 4 horas en lugar de 8 que es su horario y tener que lidiar con cuatro o cinco doctores diferentes en un periodo de tres días es demasiado para una mujer tratando de parir. No es justo y es imposible ser racional en esos momentos y estar en contacto con tanta gente y tener que explicar una y otra vez lo que acabo de decir hace una hora a la otra enfermera es desgastante y simplemente no conduce a nada. No digo que el resultado hubiera sido distinto, quizá hubiera tenido una cesárea de todas maneras, quizá no hubiera dilatado mas de cinco centímetros de todas maneras pero eso no es el punto. La cuestión es que la atmósfera que creaban con tantas preguntas y gente distinta era estresante y no me permitían tener la experiencia que yo quería tener. La tuve, por lo menos una parte y definitivamente estoy agradecida de haber contado con seguro y con atención médica, cosa que estoy consciente de que no todos tienen. De eso que no quede duda, estoy muy agradecida y hubo enfermeras y doctores que fueron comprensivos y me ayudaron a que me sintiera cómoda, a que las cosas progresaran. Pero también hubieron doctores y enfermeras que quisiera olvidar. Hubiera podido gritarles o pedir un cambio, pero esas son decisiones racionales o negativas y no tan fáciles ni adecuadas en un momento tan intenso.

Mi experiencia del embarazo e incluso parte del parto, la parte que si sentí, fue maravillosa. Tuve dos meses de nausea, vómito y mareos pero aparte de eso no tuve grandes molestias, excepto las agruras. Desde antes de embarazarme ya tenia una idea de que el embarazo y el parto podían ser dolorosos pero no tenían que serlo, si se tiene una actitud positiva y de gratitud.

Mi doctor dijo que debería estar agradecida por estar en buena salud yo y mi bebe, que tener cesárea no era nada del otro mundo, que probablemente no hubiera podido tener parto natural por ser tan pequeña y que gracias a la medicina moderna y estar en un país con buen servicio médico todo salió bien. Si, tiene Usted razón Señor doctor. De eso estoy agradecida, pero no es que me sienta menos mujer por no haber tenido parto natural, es que parte de mi experiencia fue robada por el tratamiento de tantos proveedores médicos durante mi estancia en el hospital. Si digo que no quiero medicamento, por favor dejen de preguntarme si lo quiero, porque si lo quiero, lo voy a pedir! Quitan un poco de poder cuando insisten en que de esta forma o de la otra forma debería hacerlo. Tienen que aprender a respetar las decisiones de la mujer en parto y de su pareja y de la gente que ella ha asignado como su portavoz.

Lo que piensa una mujer antes, durante y después del parto importa, aún cuando no sea racional, lógico o razonable. Incluso creo que es irracional pedir que una mujer razone durante el parto. Es un momento emocional, un momento intenso, un momento en que una mujer hace lo que ningún hombre puede hacer y por eso nunca sabrá lo que se siente. No es que no queramos compartirlo, es que no podemos y lo que podemos compartir no debe ser ridiculizado, debe por lo menos ser respetado.


[i] When Research is Flawed: Should Labor Be Induced Immediately with Term Prelabor Rupture of Membranes? – By Henci Goer.

Henci Goer es una escritora médica, autora del libro “Guía para un mejor parto para la mujer pensante.” Su libro “Mitos de Obstetricia versus Realidades de Investigación es un recurso altamente aclamado para profesionales de parto.

http://doulamomma.wordpress.com/2009/07/22/when-your-water-breaks-before-labor-begins/

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Recuerdo de pequeña escuchar una anécdota contada por mi abuela materna, de cómo su madre solía dejarla a la puerta de una iglesia, recién nacida, y en una especie de locura temporal (al menos ese era el chisme que se corría en el pueblo), asegurando haberla encontrado y no engendrado.

Sin saberlo, a mis escasos siete añitos, estaba escuchando un caso indiscutible de Depresión Post Parto, aunque en ese entonces me parecía algo sacado enteramente de una película del cine de oro mexicano, y no una condición médica que aqueja en diferentes niveles de gravedad y matices a un buen número de madres, generalmente durante las primeras 4 o 6 semanas después de la experiencia del parto, aunque hay casos que pueden presentarse aun doce meses después del parto.

Hoy sabemos a diferencia de nuestras abuelas, que entre los factores de riesgo se incluyen: historia previa de depresión, ya sea anterior o durante el embarazo, baja autoestima, haber pasado por situaciones de stress o traumáticas a lo largo de su vida, entre otros. Y también sabemos que entre los síntomas se encuentran desde una simple tristeza moderada (a lo que los médicos dulcemente se refieren como Baby Blues), hasta una total negación de la maternidad, como fue el caso de mi bisabuela. Sin embargo, aun en nuestros días, existe tanto cierto estigma así como una gran falta de sensibilidad respecto a esta condición, que va desde la falta de información por parte de nuestros médicos (en mi caso al menos, ninguno de los médicos que ví en las consultas prenatales, me dio alguna pista sobre el tema, mucho menos plantearlo como una posibilidad para la cual habría de estar preparada u observar tales o cuales signos), hasta el tratar de ocultarlo por parte de quien lo padece, ya sea por miedo o  por vergüenza (el famoso qué  dirán), otras de plano ignoran completamente que están pasando por esta situación.Conociendo el sonado caso en mi familia (mi bisabuela), y siendo una curiosa de nacimiento, que ahora además recién había dado a luz, decidí investigar por mi cuenta a ver qué información podría contestar mis preguntas de manera simple, y sobre todo, buscar alguna persona que hubiese padecido “Post Parto”, y pudiera proveer información práctica sobre los pasos que dio para recuperarse de este padecimiento.Encontré mucha información en Internet, y algunos libros, pero ninguna información cumplía con mi requisito de originarse directamente de la experiencia real del paciente.

Cejas vs Cabellera

Varias generaciones anteriores y posteriores a la mia, desarrollaron desde la infancia una relación de amor y odio con Brooke Shields, por ella muchas jovencitas de mi generación se dejaron de depilar las cejas o compraron sus primeros jeans Calvin Klein, y por supuesto su apreciación del cine hasta la fecha fue alterada y definida por la sucesión de películas profundamente malas que protagonizo Brooke Shields; en pocas palabras Brooke Shields fue un modelo a seguir para otros, mas no para mi, y no porque tuviera algún problema con Brooke o sus seguidores, simplemente estaba mas interesada en la saga de la Guerra de las Galaxias y en el peinado de la Princesa Leah, que en la Laguna Azul y Brooke Shields.

Ahora, muchos años después del estreno de la Laguna Azul, me encontraba de nuevo con Brooke Shields, a través de su libro “Down Came the Rain”, uno de los pocos libros realmente honestos que hay sobre el tema de la Depresión Postparto, basado en su propia experiencia después del nacimiento de su primer hija. Nota: Brooke tiene un titulo universitario nada mas y nada menos que de Harvard. No fue sino hasta leer su libro, que Brooke Shields ocupó mi atención y se ganó mi respeto, como madre, pero sobre todo como persona. Pero, les costara creer que lo mas difícil para mi, no fue investigar sobre post parto y entender el tema, ni leer el libro de Brooke Shields, sino comprarlo…

Perdón, me puede recomendar un libro sobre Depresión Postparto??

En mi búsqueda de la verdad, decidí que era hora de aventurarse en la mejor librería de mi ciudad y de una buena vez comprar este libro. Sin embargo, tenia dos problemas principalmente: 1.  Comprar un libro escrito por Brooke Shields,  en ese momento, era el equivalente de comprar un TV Novelas (revista mexicana con la peor calidad editorial en el planeta). 2. Post Parto?? No es el mejor tema por el cual preguntar en una librería, cuando traigo cargando en un baby bjorn a mi hijita de tres meses.

Opté por resolver mi segundo dilema primero (el primero, sin saber, lo resolvería al final de esta historia): no le preguntaría a ninguno de los empleados de la librería (cabe aclarar que esta librería se ha ganado varios premios y sus empleados SI leen y aparte redactan reseñas y recomendaciones de libros, así que parecen eruditos en cualquier tema..ojo: dije parecen…continuamos).

Recorrí todos los pasillos, revisando casi uno por uno los títulos de los libros, con la vana ilusión de toparme con el libro sin necesidad de preguntarle a ninguno de sus “letrados” empleados. Después de casi dos horas, tres cambios de panales, un biberón, una agrurita con premio y un café, ni siquiera pude encontrar la sección donde podría estar ubicado algún libro de depresión post parto.Es la hora irremediable de enfrentarme al gigante!: Tendría que preguntar a un empleado. No me salía un enunciado completo. No se me ocurría como construir la gran pregunta que acabaría con mi ansiedad y tras ser respondida podría finalmente largarme de ahí con mi librito en la mano.Rápidamente realice un recorrido mental de todos los empleados que había visto hasta el momento, para realizar una selección a priori de quien por su apariencia podría resultar el empleado menos intimidante desde el punto de vista intelectual, pero ¡OH sorpresa!, hora del lonche, solo quedaba un empleado en ese piso y ….no…. tenia…. buena…. cara.

Porque no encargue el libro por Internet???!!!!

Así que ni modo, me arme de valor y le pregunté directamente: ¿Tiene algún libro sobre depresión Post Parto?.- En cuestión de segundos el empleado alargó y aclaró su cara con signo de sorpresa, me miró, miró a mi bebe; mientras yo pensaba: “!!No es que le pueda decir que es para la prima de mi amiga, yo traigo al bebe y encima ve las fachas en las que vengo!!”…..” ¿Porqué no compré el maldito libro por Internet???” De pronto, el breve silencio que a mi me pareció eterno, fue roto con un:  “No tengo nada en existencia, pero tuvimos un muy buen libro sobre el tema que puedo buscarle en la computadora.”

Lo acompañé unos pasos hasta el computador, y el veinteañero  empezó a teclear botones como en una misión personal, pasando revista a una larga lista de títulos, lo cual me puso un poco nerviosa, pues estaba segura que me iba a recomendar un tronco de tomo enciclopédico, sobre el tema, al cual le iba a tener que decir que No me interesaba, después de haber pasado por la escena anterior, yo debía salir de esa librería con algún resultado positivo.Tratando de prevenir el escenario anterior, le comenté en voz baja: “estoy buscando algo práctico, quizás basado en la experiencia de alguien”.—le tire’ el anzuelo a ver si se le ocurría que el libro de Brooke Shields era una buena opción para mi, sabiendo de ante mano que es prácticamente el único libro famoso que cubre el requisito de la experiencia personal, y con la reputación  de sabelotodo que tienen estos libreros, pues ya entendería mis pistas y terminaría recomendándolo el, y así me evitaba la pena.Movió suavemente la cabeza sin perder de vista la pantalla, lo cual interpreté como una total comprensión de mi pedido, de pronto la pantalla dejó de moverse, finalmente había encontrado el libro que desde un principio fue su intención recomendarme: Ya lo tengo, es este –dijo con cierto dejo de emoción. Me acerqué a la pantalla para leer el título que estaba señalando con su dedo índice:  Post Partum For Dummies.”

“!!Post Partum for Dummies!!”  Quedé sin palabras, quise reír histéricamente de lo absurdo de la situación pues no puedo acusarlo de falta de sensibilidad, ni de ignorancia, ni de claro ejemplo de lo mal informado que esta el común denominador sobre este tema, simplemente me pareció como una escena de algún sitcom que todavía no inventan sobre la maternidad en nuestros días.

Para mi buena suerte, el siguiente libro en la lista, era el de Brooke Shields, lo encargué y tres días después me encontraba leyendo una de las mas gratas sorpresas que he tenido en los últimos meses.  No dejen de leerlo quienes crean que puede enfrentarse con esta condición, o simplemente le interesa el tema o para quien pretenda ser un letrado de la maternidad en la modernidad. Por lo pronto para mi, leer este libro significó una gran lección de vida, sobre todo en el departamento de prejuicios, que me inspira a decir: !!Te queremos Brooke Shields!!

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Aunque mi experiencia como madre se limita a los últimos catorce meses de mi vida, puedo decirles con completa certidumbre, que todas las revistas dirigidas a madres presentes o futuras, hablan de lo maravilloso de la maternidad, la “belleza” del cuerpo encinta (por favor!!!), de la experiencia milagrosa del alumbramiento, del inigualable valor nutricional e importancia emocional de la leche materna, etc., pero además y para mi esto resulta bastante irónico, estas mismas revistas que te pintan el mundo prematernal y maternal de color de rosa (casi fucsia en algunas), atiborran sus ediciones con anuncios publicitarios de: cremas para las estrías, tratamientos para recuperar la brillantez de la cabellera, suplementos alimenticios para bajar de peso, cremas para humectación de los pezones, y reducción de la irritación, !!ahh y muy importante!!: productos diversos para prevención del embarazo.

Este blog no pretende de ninguna manera estigmatizar la maternidad, pues quienes somos madres sabemos que la maternidad tiene un lado muy positivo, sino hablar de aquellas cosas de las que no nos hablan ni nuestros médicos, ni los medios, ni mucho menos esas amigas de las que nadie puede prescindir, y a las que podemos etiquetar como las empedernidas “Susanitas”, es decir, aquellas que nacieron para casarse y tener bebes.

Tampoco pretendo encarnar una malísima versión materna de Mafalda, y producir un manifiesto en contra de la maternidad, “por suprimir las libertades de nosotras las feminas”, aunque –seamos honestas–, muchas de esas libertades quedan de facto reemplazadas por responsabilidades inherentes a nuestro nuevo rol: ser madre; esta suspensión de libertades, afortunadamente es temporal.

Madres Insumisas es un espacio “autentico”, desde la perspectiva de una mujer que entiende que el primer insulto a tu humanidad es no estar consciente de lo que implica la maternidad, por lo cual la primera entrega en este blog la titulo: Lo que aprendi siendo madre y que nadie te dice, he aquí ejemplos claros para defender mi punto, continuando con la información que NO estamos recibiendo de revistas que en principio están hechas para nosotras: las madres!

No nos dicen:

* Que al menor descuido y a menos que tengas un considerable capital para invertir en un cirujano plástico, o un envidiable metabolismo, como una amiga noruega que a tres meses de dar a luz, regresó a su peso pre-embarazo (por algo es uno de los países con el Índice de felicidad mas alto en el mundo!!!), la mayoría de nosotras perdemos nuestra figura y bajar ese peso cuesta muchísimo tiempo, energía y disciplina. “Baby Weight??? hasta linda suena la frase, lo que no es lindo es lo que vas a tener que sudar y amarrarte el cinturón para bajar ese “baby weight”.

*Que un día cualquiera estarás contenta de por fin poderte dar un baño (! y la de malabares que tendrás que hacer para tomarte una ducha de 5 minutos mujer!), y de pronto a tus pies: cabellos cayendo del cielo, a cientos, literalmente vas a temer quedarte calva, pero que no cunda el pánico, el cabello saldrá de nuevo. Poco a poco, pero saldrá.

*Estrías? Si no las conocías, ahora tendrás que acostumbrarte a ellas, porque ninguna marca comercial, y aquí ojo que esto es de capital importancia: NINGUNA marca comercial de crema anti estrías, aunque la publiciten como el mejor producto en el mercado, incluyan testimoniales de expertos y actrices sin talento pero famosas, y te lo dejen en cómodas mensualidades desde la comodidad de tu hogar, NINGUNA crema borrara en tu cuerpo el recuerdo de esos fabulosos nueve meses.

* Sin duda alguna la leche materna es lo mas sano, nutritivo y recomendable para alimentación de un bebe, sin embargo lo que no te dicen es que esta experiencia de “dar pecho”, “amamantar” o como consideres apropiado llamarlo, duele y duele muchísimo, ya sea antes, durante o después de alimentar a tu querubín. También es cierto que te acostumbraras al dolor y que poco después ya ni sentirás.

* Epidurales.- Mas veces de las que te cuentan, suelen NO funcionar, ya sea porque no se aplicaron de manera apropiada, o porque te cuerpo tuvo alguna reacción que le impidió funcionar. Asi que si no es tu plan tener un alumbramiento sin “drogas”, debes asegurarte que antes de entrar en el quirófano , te expliquen de manera clara todas las opciones disponibles en caso de que la epidural no funcione, y qué efectos tiene cada medicamento en tu bebé.

*Hay un último punto en mi lista, que desde mi particular opinión, vuelve venial todos los puntos anteriores, por la falta de información que hay sobre este tema, y que muy infrecuentemente se toca este delicado punto en tus visitas al doctor, revistas, en tu familia, con las amigas, incluso no existe un relevante monto de literatura al respecto, y esto es el Síndrome o Depresión Post Parto.

Pero de esto hablaremos en nuestro próximo encuentro Bloguero.

Mil gracias por leerme, también por estar o no de acuerdo, y muchas mas gracias por sus comentarios y por compartir sus experiencias, para eso es este blog.

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