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Archive for 23 septiembre 2009

Aún no conozco padres que no se hayan desvelado con sus hijos (bueno si, ¡pero como si no los conociera!). Cuando mi hermana y mi cuñado nos dieron la noticia de que serían padres, la abuelita sabiamente les aconsejó: “Duerman todo lo que puedan, porque cuando nazca su hijo no volverán a dormir como ahora”.

Para no variar, como buena escéptica, pensé que tal consejo era mas bien una consigna de esas que suelen arrojarnos las madres, para mover nuestra admiración como hijos (o nuestra culpa) hacia la abnegada labor de habernos dado la vida (a propósito: ‘gracias por el detallazo Ma’).

¡Qué equivocada estaba!

Uno piensa que se ha graduado de la noble carrera del no dormir, porque la hija ya come a sus horas, durante el día duerme sus siestas con puntualidad británica, y por la noche se va a la cama religiosamente a las 9:00 en punto. Pamplinas!! Un buen día te levantas e ingenua crees que es como cualquier otro, y ¡zas!: no quiere comer nada, llora por todo, lo revisas desde todos los ángulos y no tiene ni un rasguño, ni fiebre, y ya tu rorro esta mas dientón que Topo Giggio, así que por los dientes no es.

Y como en la canción de Joaquín Sabina, “se dieron las 9, las 10, las 11 y las 12 también”…y el muñequito que llora, todavía quiere fiesta. Y la mama o el papa, o ambos, ya intentaron todo truco y consejo en existencia: que apaga la luz, que dale un baño, que bájale a la musiquita, que súbelo al carro y paséalo por todo el barrio, que dale un masajito, etc., etc., etc.).

En la misma situación hemos estado varias veces, pero esta ocasión tenemos una semana de épico desvelo. Hemos hecho de todo para que la nena se duerma a buena hora, y tras librar la mas enconada de las batallas, creyéndola finalmente ganada, la hijita decide que es hora de bajar todos los libros de su librero uno a uno, o de andar en su carrito, o pasear a su muñeca, que mas da, no importa la actividad, lo importante es poner a los padres en plan zombie.

Bueno, ha llegado a tal grado mi desespero que hasta torneos de golf he grabado para ponerlos la hora de dormir, con la cándida ilusión de que si funciona para mi, seguro la pondrán en estado circadiano en un dos por tres. Pero ¡nada! Ni un pestañeo, creo que de tanto Golf ya hasta le gusta Tiger Woods.

Esta situación parece ser para Houdini, Taurus Do Brasil, o ya de perdis Beto el Boticario, porque estoy pensando que a estas alturas solo un mago la manda a dormir.

En estas interminables noches de desvelo, he aprendido algunas cosas que me ayudan a evitar al máximo que me drene el insomnio y poder continuar al día siguiente. He aqui mis Reglas del Desvelo:

  1. Acéptalo, es parte del paquete.
  2. Mientras mas te esfuerces por que se den las condiciones para que duermas, menos lo vas a lograr. Es un “loop maldito”.
  3. Por lo que mas quieras, no cometas el error de aprovechar estos lapsos de insomnio para recordar lo chida que era tu vida antes de “esto”.
  4. Mucho menos, ponerte a pensar en todas esas cosas que podrías estar haciendo, porque…no las vas a hacer.
  5. Esto no es para siempre, considera “dormir” tu nueva meta a largo plazo.
  6. Y SI DE PLANO NADA SIRVE PARA CONSOLARTE, CUENTA LAS HORAS QUE HAS DORMIDO EN TU VIDA, CALCÚLALOS EN DÍAS Y LUEGO CONVIÉRTELOS A AÑOS. Veras que ya dormiste un montón.

Cuando después de esta odisea, finalmente se duerme y podemos descansar, no puedo irme a la cama sin antes dedicar unos minutos a observar a mi hija mientras duerme. Ayer cuando vi el reloj por ultima vez, eran las 2:00 a.m. y en mi cabeza resonaban las voces de Beasty Boys cantando: “You Gotta Fight….. for your right….. to paaaaartyyy…”.

Gracias por leerme. Hasta el proximo Jueves!

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Ayer alguien me preguntó qué es lo que quieren los hijos, y mi respuesta fue la obvia: “que los amemos y los cuidemos”.

Sin embargo, la pregunta se quedó por el resto del día dando vueltas en mi cabeza, no porque padezco de esta terrible obsesión por  comerme el coco cuando las cosas no me salen como quiero, o cuando no tengo la respuesta correcta de acuerdo a mis estándares.

Tampoco por no ser el tema adecuado durante las Fiestas Patrias (ésta era un pregunta mas ad hoc para el día del niño, o el día de las madres, o quizás navidades, pero nunca el 16 de Septiembre).

Sino porque esta pregunta, en apariencia retórica, me llevó a otro ejercicio mental, que resulto un poco mas complejo, porque al final del día, los niños en cuanto empiecen a hablar, y aún antes de eso, no se cortarán un pelo para hacernos saber qué es lo que quieren (por lo menos hasta la adolescencia):

Que queremos las madres para nuestros hijos.

Ufff…, parece fácil responder esto si nos dejamos llevar por las cuestiones básicas e inmediatas (que tengan buena salud, que no les falte el alimento, que sean felices, etc.), pero mi curiosidad me inclinaba a responder con mayor intención y fundamento, demandaba realmente escarbar en la sublime profundidad del amor maternal y encontrar aquello que cimentara el espíritu y carácter de mi hija.

Así, que decidí empezar por hacer un inventario de cosas en las que creo, y eso seria una especie de borrador de mi herencia vital para mi hija, mismo que quiero compartir con ustedes, no sin antes invitarlas a que realicen este ejercicio, les resultara muy divertido, pero además revelador, porque si son realmente honestas con ustedes mismas, van a abrir su cajita de Pandora particular.

En esto creo:

  1. Todos los seres humanos tendríamos que ser ciudadanos del mundo.
  2. Nadie debe aceptar completar un formulario donde sea obligatorio marcar a que “Raza” pertenece. De hecho la palabra raza deber borrarse del vocabulario cuando se refiera a seres humanos.
  3. Todos los niños deben aprender al menos dos idiomas . Otro idioma representa otra visión del mundo (esto lo dice Federico Fellini), por lo tanto un criterio mas amplio para entender a los demás.
  4. Tenemos que trabajar más  por mejorar la situación de la mujer en todo el mundo. Empezar prohibiendo a las empresas que exijan prueba de embarazo cuando se solicita un empleo.
  5. Los chistes con temas raciales son el primer paso para la intolerancia (aun no hemos quitado raza del vocabulario).
  6. Los museos deben ser gratis para todas las madres y/o padres con hijos menores a 5 años.
  7. Los ancianos y las mujeres embarazadas o con niños, tienen derecho a tu asiento en el transporte público.
  8. Nunca te pongas en situaciones incómodas, no hay tiempo en la vida para eso, llena tu vida de recuerdos felices. Los malos momentos, tómalos como herramientas para fortalecerte.
  9. Tu no eliges a tu familia, pero si a tus amigos, busca aquellos a los que puedas aceptar con todos sus defectos y que igualmente te quieran tal como eres.
  10. La mayoría de las respuestas que buscas están en los libros. Lee, lee y siempre lee. Y si no están en los libros, de tanto leer te prometo que encontraras tus propias respuestas.
  11. Sigue tus sueños, mirando hacia arriba, pero con los pies plantados en la tierra.
  12. No hay mejor música en el mundo que Nirvana. Viva Kurt Cobain!!!

Gracias por leerme, y hasta el próximo jueves!

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El año pasado por estas misma fechas mi hija ya tenía cuatro meses, y era buen momento para socializar y empezar a poblar su futuro grupo de juego. La recomendación general nos llevó a buscar un grupo de “Mommy and Me” ( Mi mami y yo), lo cual fue sumamente fácil pues nuestro hospital auspiciaba uno con bastante éxito.

No se cómo funcionen otros, pero este Mommy and Me seguía una rutina consistente en: saludar y presentar a los nuevos miembros del grupo (madre y bebe), cantar y bailar la primer canción, cantar y ….bailar la segunda canción, cantar la tercer, cuarta, quinta, sexta y séptima canción y bailarlas todas. Al final del canta-show,  la coordinadora del grupo daba una plática sobre algún tema elegido previamente y relacionado por supuesto con “las maravillas de ser madre y lo especial y único de tu bebe”.

Desde el primer día supe que no pasaría la audición, no se me da ni la cantada ni la bailada y mucho menos sin perder de vista a mi retoño, y encima concentrar toda mi energía para “transmitirle todo mi amor a través de las dulces canciones infantiles”, si no conocía las canciones en español, mucho menos en inglés. Todo parecía tan armónico, tan sincronizado, todas y cada una de esas mujeres sabían perfectamente qué hacer, hasta los bebes de meses, me parecía que conocían  la letra de todas las canciones, era absolutamente intimidante. Pero ni mi hija ni yo seríamos el “patito feo” del grupo, era mi obligación moral y como madre, no darme por vencida y mostrarle a mi hija desde corta edad que no había reto imposible de lograr.

El primer intento fue todo un desastre, pues mi “energía” estaba enfocada a tratar de ir al menos en la misma dirección que el resto del círculo de alegres madres danzantes y no arrojarme por el suelo con todo y mijita.  Pero la cantada era crucial, algo debía ocurrírseme para por lo menos aparentar hacer lip-sync correctamente.

Entonces la epifanía tuvo lugar: ¡Por supuesto que conocía canciones infantiles! No en inglés, pero claro está que de peques mis hermanos y yo escuchamos todas las canciones del gran Don José Gabilondo Soler, alías Cri Cri. Tanto tocábamos sus discos (recuerdan los LP’s?), que volvimos alcohólico a mi padre.

Me emociono la posibilidad de dejar de hacer el ridículo frente al enorme grupo de madres, expertas y dedicadas, al que pretendía pertenecer, gracias a Cri Cri mi pequeñita empezaría a hacer amistades, y pronto contaría con un grupo de niños con quien jugar, y la invitarían a piñatas, y ella tendría sus cumpleaños llenos de niñitos de su edad, y después irían a la misma escuela, y……y….y……..

Mi plan era sencillo, cada canción tiene un tema central (el perro, el abuelo, los caramelos, la hora de dormir), en todos los idiomas es la misma historia, solamente había que encontrar en el catálogo mental que según yo guardaba gracias a mis recuerdos infantiles, la canción de Cri Cri que coincidiera con la canción que las demás mamis cantaban y hacer la permuta en el acto,  así yo podría bailar y mover los labios, ser aceptada en el Mommy and Me, y finalmente lograr el éxito social de mi pequeña hija.

Pero la secuencia de hechos no se dio exactamente como la imaginé en mi cabeza. Durante el maternal concierto las cosas sucedieron mas o menos así:

Grupo (canta a coro perfecto): “Two little monkeys jumping in the bed, one fell down and bumped his head….”

Voz Interior (en segundo plano): “negrito sandia, ya no digas tonterías…negrito sandia o te acuso con tu tía…”

Grupo (canta a coro perfecto y a todo pulmón): “Itsy, bitsy spider……”

Voz Interior, (en tercer plano y angustiada por no recordar la letra): “La patita, la patita, la patita, la patita. Um-um-um-um, ..algo de bolitas…na, na, na, na, na”

Grupo (continua cantando a coro perfecto, ahora se unen los niños al coro (en mi distorsionada imaginación)): “There was a farmer had a dog, and bingo was his name-o…”

Voz Interior (en cuarto plano, con la mente en blanco después de la siguiente mini estrofa): “Al perrito le duele la muela, gua gua gua gua gua gua gua”.

Grupo (cantando no solamente a coro perfecto, sino ya mi mente se adelanta a un final desastroso y ve en los rostros de estas mujeres risas humillantes) : “Humpy Dumpy sat on a wall…”

Voz interior (casi sin voz interior, con sudor frio en la frente, la mente sigue en blanco, no recuerda otra canción de cri cri, pero espera, creo que esta es): “Dale, dale, dale, no pierdas el tino,  dale dale dale….(que esta no es de cri cri)”.

La importancia de tener amigas

Al final del día, mi experiencia en Mommy and Me fue increíble, me perdonaron mi falta de talento e inexistente conocimiento musical, de hecho hubo quien se ofreció cantarle a mi hija una que otra nana, para que no le hiciera falta amor a la pobrecita.

Se organizaron actividades que enriquecieron la educación de nuestros hijos en los primeros meses, como ir al cine los lunes, a la función especial de mamás, donde a nadie le importa los llantos ni las pataletas, caminatas y días de campo, salidas al parque, clases de natación, lectura de cuentos en bibliotecas, etc.

Pero lo más importante es que contar con una red social y compartir tu experiencia y problemas con otras mujeres que al igual que tu, son madres por primera vez, y seguramente tienen los mismos miedos y se enfrentan a retos similares, te permite desarrollar una creatividad colectiva para prevenir problemas y resolverlos cuando ya están aquí. Se trata de saber que cuentas con  amigas para bailar al mismo son.

Mil gracias por leerme, hasta el proximo Jueves!!

Marga

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Cuando mi esposo y yo tomamos la decisión de tener un bebé, establecimos acuerdos en torno al nacimiento, educación y desarrollo de nuestro futuro (a) hijo/hija.  Originarios de culturas distintas, encima con dos idiomas, tuvimos que enfrentarnos a un universo de dudas, algunas todavía sin respuesta, así como a un proceso de negociación bastante exhaustivo antes de conseguir los acuerdos que rigen nuestra actual vida familiar. Sin embargo, un punto que no requirió ningún estira y afloja, fue que nuestro bebe eventualmente sería  no solo bilingüe, sino bi-nacional y bi-cultural.

¿Qué quiero decir con estos “bis” agregados? Nuestra meta es lograr un hogar donde se hablen ambos idiomas con la mayor naturalidad y fluidez posible, pero además se conozca y valore la riqueza de ambas culturas, así como su historia, y más importante aún, su creación artística y literaria.

¿Por dónde empezar? Este fue un gran dilema, escuchamos todo tipo de teorías, algunas bastante absurdas como que el niño bilingüe se atrasa en la escuela, ergo: es más lento para aprender. También nos aconsejaron distintos métodos de aprendizaje, por ejemplo: hablar en casa exclusivamente el idioma no nativo (en este caso el español), ya que el idioma nativo (inglés), lo aprendería en la escuela.

No tengo herramientas para decirles enfáticamente qué sistema funciona mejor para llevar la educación bilingüe o multilingüe de sus hijos, lo que si puedo contarles es qué haremos en nuestra casa, basados en estudios que defienden la capacidad del ser humano desde corta edad, de manejar no solo una lengua sino múltiples, sin afectar su capacidad de asimilación. El cerebro puede con eso y mucho más. (Ver: Darmouth Researchers found a Neural Signature of Bilinguism using infra red light to study the brain

“Shoeteria is a Word according to me”.

Uno de los más grandes retos que ha representado para mí vivir en Estados Unidos, aunque usted no lo crea, es acostumbrar mi oído a ciertas palabras misteriosas que para algunos aquí, forman parte del vocabulario de la lengua española.

Y no me refiero a términos clásicos por todos conocidos como:  Parkear, Marketa o Yonque; sino a novedades realmente folklóricas como “Shoeteria”, palabra que encontré en un aviso espectacular camino a Manhattan Beach, CA.  Tuve que detener el coche para averiguar exactamente a qué se refería el anuncio, y obviamente era una publicidad para una zapatería local.

No tengo ningún prejuicio respecto al ejercicio de jugar con el lenguaje para crear palabras nuevas (acabo de utilizar “folklóricas” que viene de folk), esta es la forma en la que se enriquece una lengua, sin duda alguna, lo que me preocupa de esta soltura para sacarse de la manga palabras, es que con la mala práctica y el uso, llegue a considerarse como un término correcto de cualquier lengua.

Esta anécdota les dejará un poco más claro mi punto anterior.

Tenemos la suerte de vivir a unos cuantos pasos de uno de los accesos al Bosque Nacional de Los Ángeles y por estos rumbos viene mucha gente a caminar, con carriolas, en bicicleta o a correr, por lo mismo hay ciertas reglas del sentido común que hay que respetar para evitar ser atropellado por una bicicleta, por ejemplo, hacerse siempre hacia la derecha del camino para que pasen los ciclistas por la izquierda y nunca caminar por el centro. En algún momento de nuestro recorrido  nos encontramos con un grupo formado por dos mujeres y cuatro niños (as) de entre 8 y 2 años de edad, al poco rato dos de las niñas que aproximadamente tendrían 8 y 6 años respectivamente, se nos adelantaron, quedando sus madres tras de nosotros. Obviamente las niñas entienden un bledo de sentido común y menos aún sobre reglas a seguir al caminar por bosque, por lo que a pesar de que un par de ciclistas se les aproximaban a una velocidad mas que media, las niñas seguían al centro de la vereda; y tristemente las madres ignoraban a las niñas y a las bicicletas. No pude contenerme y les grite : Bicicletas! Con la intención de que se hicieran a un lado, pero desafiando todas mis expectativas, la niña de 6 años, giró hacia mi, para corregirme categóricamente:

“No se dice Bicicleta se dice Baika!!— no me atrevo siquiera a sugerir  la manera de escribir “baika“. Mi esposo y yo nos miramos perplejos y aprovechando el receso que hicieron en su camino, nos adelantamos para hacerlas hacia la derecha y dejar pasar las bicicletas o “baikas”, ya no sé cómo llamarles.

“Se acostumbra al bien hablar leyendo a menudo a los que han escrito bien; así se hace un hábito de expresar noblemente y sin esfuerzo su propio pensamiento”.  Voltaire.

En nuestra casa, el sistema que manejamos es el siguiente:

Mi esposo habla con nuestro bebé siempre en inglés y yo lo hago en español. Cuando estamos los tres juntos, alternamos los diálogos en inglés y español, pero siempre utilizando el mismo idioma entre nosotros, nunca mezclándolo.

La teoría que estamos siguiendo, nos dice, que el bebé no traduce, sino asimila los sonidos y los relaciona con quien le habla. Por ejemplo, el bebé sabe que para Papá un objeto se llama ‘Table” y para Mamá, el mismo objeto se llama “Mesa”.

La literatura es crucial,  nunca utilizamos libros que mezclen palabras de los dos idiomas en una sola frase, los libros siempre son en un idioma. Mi esposo lee los libros que tenemos en inglés, y yo los libros en español. Tratamos de conseguir el mismo cuento en ambos idiomas, eso es aceptable. Lo que NO se permite es la mezcla de los dos idiomas en una misma frase.

Cada quien debe probar el sistema que mejor acomode a sus circunstancias personales y a los objetivos que quiere alcanzar en cada idioma, es decir, qué nivel de lenguaje es deseable para sus hijos.

El nivel de lenguaje no siempre denota el nivel de compresión en términos reales, pero si socialmente. Si la lengua es el medio que tenemos para expresar nuestros pensamientos, lo que queremos, nuestra visión del mundo, entonces alguna importancia debe tener que un idioma sea manejado de manera articulada y se cuente con un vocabulario suficiente que nos permita realizar el ejercicio diario de comunicarnos con los demás de una forma, al menos, comprensible.

Hasta el Jueves! Mil gracias por leerme.

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