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Ocho de cada Diez populares productos para bebé contienen químicos ignífugos (que protegen contra el fuego), mismos que podrían causar cáncer o daño cerebral, lo anterior de acuerdo a investigadores de la Universidad de Duke.

En un nuevo estudio fueron analizados 101 productos fabricados con espuma de poliuretano (resina sintética obtenida por condensación de poliésteres y caracterizada por su baja intensidad), material utilizado en el relleno de asientos de coche para bebé, sillas y carriolas.

Más de un tercio de los productos analizados resultaron con Clorinato Tris, un potencial carcinogeno que en los 70’s dejo de utilizarse en la fabricación de pijamas para niños, sin embargo la sustancia no fue prohibida del todo.

Algunos de los productos también contenían “penta“, otro químico prohibido en 2004 después de descubrirse que pre-escolares expuestos excesivamente al quimico resultaron con níveles bajos de IQ y habilidades psicomotoras reducidas.

La Directora de el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental comentó a CBSNews.com que este estudio es una llamada de alerta, advirtiendo que la aspiración y/o absorción de estos químicos puede comprometer seriamente la salud de nuestros infantes, exponiendolos a un alto riesgo de contraer cancer o sufrir un daño permanente en sus cerebros en desarrollo.

Por supuesto que los fabricantes de estos productos se defienden, y argumentan que el uso de  material ignífugo es imperativo  para la protección de los pequeños en incendios, sin embargo la investigadora Arlene Blum afirma que el remedio es peor que el problema, pues estos químicos representan un daño mayor que el potencial beneficio mercadeado: “Estos productos son Tóxicos”, “y en nuestros hogares en un nivel mucho mayor”, afirma Blum.

Además insta a los padres a reemplazar todos aquellos productos que contenga esta espuma, cuando les sea posible, con aquellos productos que utilicen rellenos de poliéster o algodón.

Muchos padres piensan que es buena idea introducir a los hijos a las bebidas alcohólicas bajo su supervisión y que esta medida podrá enseñarles a beber con moderación…Pero….

Investigadores de la Universidad de Minesota, recientemente realizaron un estudio cuyos resultados indicaron que esta medida (beber bajo supervisión paterna) lejos de ayudarles a beber con moderación, contribuye a que los adolescentes eventualmente desarrollen  serios problemas relacionados con el abuso de “sustancias”.

El equipo encuestó a cerca de 2000 adolescentes, cerca de la mitad en Estados Unidos y el resto en Australia, donde el consumos de bebidas alcoholicas con los padres, antes de la edad “legal” es más común. El 67% de adolescentes australianos en segundo de secundaria ya habían consumido alcohol con sus padres, en comparación con un 35% de adolescentes americanos en el mismo rango de edad.

Un año después, 36% de los adolescentes australianos aseguraron que habían perdido el conocimiento, involucrado en alguna pelea ó de alguna forma tenían problemas para controlar el alcohol; sólo el 21% de los americanos aceptaron tener estos mismos problemas. “El estudio deja claro que de ninguna manera resulta positivo beber con los hijos”, comentó la investigadora Barbara McMorris a MSNBC.com

La aprobación paterna (para beber alcohol) resulta en una mayor experimentación por parte de los adolescentes, quienes con frecuencia carecen de juicio necesario para moderar su consumo.

“El cerebro adolescente es mucho más vulnerable”, asegura Mary O’Connor, una científica conductual de UCLA. “El beber repetidamente puede provocar deficientes de aprendizaje y memoria a largo plazo”.

Felicidades Insumisas! Porque son madres, por tomar sus propias decisiones, por hacer del mundo un mejor lugar cada vez que abrazan a sus hijos.

Resulta que también los padres pueden padecer Depresión Post-parto, y esto puede impactar negativamente en la forma como tratan a sus infantes. Una nueva encuesta realizada a una muestra de más de 1700 padres de niños de doce meses, encontró que 7% de estos padres padecían depresión severa desde el nacimiento del bebé. Estos padres eran cuatro veces más propensos a golpear a su hij@–y 50% menos capaces de leer libros a su hijo o hija- que aquellos padres sin depresión.

Expertos de Desarrollo de infantil afirman que al año de edad los niños NO asimilan los golpes como castigo, además de que pueden resultar en lesiones accidentales.

Los autores de este estudio resaltan  que aunque más del 80% de los padres asistieron a las revisiones pediátricas de sus hijos, nunca se tomó esta oportunidad por parte de los médicos para realizar una evaluación de depresión post-parto ni para brindar apoyo en estos casos.

“La posibilidad de depresión en padres, no ha estado bajo el radar por mucho tiempo”, afirmó Craig F. Garfield, profesor de pediatría en la Universidad Northwestern (Cita de WebMD.com).  Hoy en día en virtud de que el desempleo es un factor de alto riesgo para depresión y “un gran número de hombres ha perdido su empleo, es urgente que los pediatras empiecen a poner más atención a Papá en el consultorio”.

En la edición de Febrero de la Revista TheNew Yorker, Tina Fey publicó un brillante ensayo titulado: Confesiones de una Malabarista (Confessions of a Juggler).

El ensayo inicia con la anécdota de cómo un día se encuentra con la sorpresa de que su hija ha sacado de la biblioteca pre-escolar un libro titulado: Mi mamá trabajadora, y en la portada aparece un caricatura de una bruja.

Intentando restarle importancia le pregunta de forma casual a la hija si fue ella quien eligió el libro. La niña contesta que sí, provocando automáticamente el disparo de la aguja de la aprehensión materna en Tina Fey.

El autor del libro es Peter Glassman, con ilustraciones de Ted Arnold, y la historia va más o menos así:

La Bruja madre siempre está ocupada y tiene que volar en su escoba a muchas reuniones de trabajo. A veces la Bruja Madre regaña a su hija brujita por desordenar las cosas de su caldero. La brujita admite que “es muy duro tener una madre que trabaja, especialmente cuando le gusta tanto su trabajo”.

Y continuando con los clichés, en la escena final del libro, la Bruja Madre llega en el último minuto al festival escolar, lo que pone muy contenta a la hija brujita, quien cierra la historia afirmando que “aunque no le gusta que su madre trabaje, no podría verla haciendo otra cosa”.

Tina fey fue muy benévola con el autor de esta bazofia machista,  pues solo se limita a decir que aunque no le gustó el libro, “seguramente los autores tenían las mejores intenciones”. Continuar leyendo »

Anne Geddes

 

Recientemente investigadores del ‘Children’s Hospital’ de Boston y la Facultad de Medicina de Harvard, encontraron que al combinar en la alimentación de un bebé, fórmula y comida sólida, se está predisponiendo peligrosamente a los niños hacia la obesidad.

En este estudio con más de 800 bebés, los investigadores llegaron a la conclusión de que aquellos bebés alimentados con fórmula y antes de los 4 meses de edad fue agregado a su dieta el consumo de comida solidad, incrementaban seis veces su probabilidad de se obesos a los 3 años, respecto a aquellos niños que tardaban más en consumir comida solida.

Qué hay de los bebés que son alimentados con leche materna?

Lo que se ha dicho por años: no hay incremento en la incidencia hacia la obesidad.

Los investigadores aseguran que este estudio muestra que los primeros meses de vida son críticos para determinar la incidencia de obesidad en los niños. Con mucha frecuencia, por ejemplo, los padres agregan cereales a la fórmula de bebé con la idea equivocada de que criarán niños más sanos, pero según el Dr. David McCormick de la Facultad de Medicina de Universidad de Texas: “es precisamente así como los adultos se vuelven obesos. comiendo todos los días un poco más de lo que necesitan”.

Unos investigadores de Nueva Zelanda le dan la razón a mi suegra y a otros puristas de la educación infantil:

Aprender a ser un niño o niña “bien portado” tiene sus beneficios en la edad adulta.

Para probar esta tesis, los investigadores Neozelandeses, siguieron a más de 1,000 personas desde la infancia (2 años) hasta entrados los 30’s, encontrando que:

” ..a mayor auto-control mostrado durante la niñez, más saludables, felices y exitosos resultaban ser como adultos”.

Y como medir el auto-control? : los autores de este estudio, entrevistaron a niños y adultos cada dos años para evaluar cómo manejaban la frustración, sí con frecuencia actuaban sin pensar y que tan posible les era mantenerse en un proyecto dado hasta finalizarlo. Por ejemplo,  un niño de 3 años que consistentemente completaba rompecabezas, recibía una mejor calificación que otro niño que constantemente estaba distraído, lloraba o entraba en conflicto con otros niños.

El seguimiento a la edad de 32 años encontró que aquellos que recibieron una calificación baja durante la niñez, tenían una mayor tendencia a problemas de sobrepeso, farmaco-dependencia y otros problemas similares. Los autores del estudio aseguran que sus “descubrimientos” son más relevantes  ya que a diferencia de otros factores como el IQ y la pobreza, con el tiempo el auto-control puede formarse y mejorar con la práctica.

Independientemente de las circunstancias del niño o niña, se ha concluido que,

“la buena crianza o educación en la familia puede mejorar el auto-control, así como posibilidades de que un niño ó una niña tengan éxito en su vida”.

 

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